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LA FAMILIA “FUENTE DE LA HISTORIA”

SEGUN EL PENSAMIENTO DE GIORGIO LA PIRA

por

PIERANGELO CATALANO*

Catedrático de Derecho Romano de la Universidad de Roma “La Sapienza”

I. “Carácter constitucional” de la familia en derecho romano

La concepción romana de la familia es el núcleo del pensamiento jurídico de Giorgio La Pira: sobre ella se desarrolla toda la construcción jurídica , por lo que se refiera al Derecho público y al privado (así como a las conexiones de ambos entre sí) y también, si bien se mira, por lo que toca a los aspectos internacionales del Derecho. Tal nucleo se puede divisar clarísimamente en una carta dirigida a Pugliatti, fechada en Pozzallo el 21 de septiembre de 1925, donde el joven doctorando sintetiza sus pensamientos sobre el “carácter constitucional” de la familia en Derecho romano: «He pensado en estos días que mi tesis sobre el carácter constitucional (en sentido de constitucionalidad del orden jurídico) de la Familia en derecho romano es susceptible de estimables consecuencias para la concepción misma del estado: el estado - esto es, el orden jurídico - no es más que el principio armónico de la coexistencia de las 'personas' que lo constituyen. Los individuos - primero colectivamente, después individualmente - son siempre los primeros constitutivos del orden jurídico: lo que no es una sobreposición externa, sino que procede cual exigencia intrínseca del coexistir de los individuos y de las familiae. Es decir, que la abstracta autonomía de las personas cede algo de su carácter absoluto, acepta una heteronomía por una intrínseca necesidad de vida y de desarrollo; de esta heteronomía (más o menos desarrollada en el curso de la historia) está constituido el orden jurídico y el estado que lo representa. Pero toda esfera jurídica tiene verdaderamente ex se y no por atribución estatal un límite intrínseco de autonomía que no puede nunca ni reducirse ni faltar».

II. El “puesto” de los concebidos en la familia romana

La “tesis” llega a ser precisada técnicamente por La Pira en un artículo contenido en los Studi in onore di P. Bonfante (fechado en Florencia en la Navidad de 1928) y en el volumen La successione ereditaria intestata e contro il testamento in diritto romano (publicado en Florencia en 1930 con la dedicatoria: «A Contardo Ferrini che per tutte le vie mi ricondusse alla casa del Padre»). La Pira ha “aclarado y profundizado de modo nuevo la doctrina de Vico” (son palabras del históriador S. Mazzarino) a propósito de la posición jurídica de las mujeres según las XII Tablas y la “jurisprudencia heroica”. En cuanto a los concebidos, La Pira ha observado que en la familia romana los “puestos” de herederos (sui) existen no sólo para los hijos nacidos, sino también para los concebidos: «La concepción determina el surgir de un nuevo puesto de suus en la familia». En consecuencia, en un artículo publicado en 1975 (Prospettive, n°. 43; cfr. L'Osservatore Romano de 19 marzo de 1976), La Pira recoge el principio, ya propio del Derecho romano clásico, según el cual «los concebidos han de considerarse como ya existentes» (Digesto, 1, 5, 26, Qui in utero sunt... intelleguntur in rerum natura esse): «Este principio - que la jurisprudencia romana creadora del tiempo de Augusto introduce sólo en el sistema del Derecho civil, operando verdaderamente un cambio cualitativo en las estructuras del pensamiento social y jurídico no solo romano sino también de toda la civilización humana - se convierte, con el cristianismo, en una de las bases universales constitutivas del edificio de los derechos inviolables del hombre: el derecho a la vida». Implícito está el rechazo a los “abstractismos” de origen alemán que habían influido en el Código civil italiano de 1942 (en particular el artículo 1°, concerniente a la “capacidad jurídica”).

Implicíta está también la reafirmación (conforme a la filosofía tomista) del primado del concepto de ser, sobre el que se apoyan el intelecto especulativo y el orden de las inclinaciones naturales, es decir, “conservación del propio ser” y “multiplicarse del proprio ser” (de aquí el “fundamento natural de la familia”): La Pira había publicado en 1934 (el año mismo de la famosa “Prolusione” florentina sobre La genesi del sistema nella giurisprudenza romana) un artículo sobre el derecho natural en la concepción de S. Thomás de Aquino, que concluía con una crítica del tecnicismo jurídico en tanto ignore que hominum causa omne ius constitutum est (según el conocido pasaje de Ermogeniano, Digesto 1, 5 , 2) y caiga en el “abstractismo”.

III. Contra el estado totalitario y el individualismo burgués

La primera nota de aquel artículo recogía pasajes de Ulpiano, Gayo y Cicerón concernientes al Derecho natural. Se confirmaba así una base solidísima para la crítica de las concepciones positivistas y estatistas del Derecho, crítica que Giorgio La Pira desarrollará en los años 1939-40 con la publicación de Principî, enlazando «con las más sanas corrientes iusnaturalistas...derivadas de la meditación de los griegos y los romanos... purificadas y perfeccionadas por el pensamiento de los Padres y los Doctores» (como se lee en la “Premessa” al n°. 1). Para combatir la idea del Estado totalitario y el individualismo, reafirmando la primacía del bien común, que implica la referencia a la persona humana, Jacques Maritain (en la obra La personne et le bien commun, 1947) cita un escrito de La Pira de 1943: «como justamente observaba Giorgio La Pira, los peores errores concernientes a la sociedad han nacido de la confusión entre el todo sustancial del organismo biológico y el todo colectivo, compuesto también él de personas, de la sociedad».

El contraste jurídico de fondo reaparece en Italia en los años setenta: esta vez se trata de hacer frente a la «concepción individualista burguesa del contrato» y a este propósito Giorgio La Pira publica (en Prospettive, n° 31, noviembre-diciembre 1973) un artículo sobre La famiglia sorgente della storia. El romanista La Pira ha estudiado cómo el Cristianismo había influido en la sustitución de la familia agnaticia, todavía robusta en época imperial, por la familia cognaticia (natural), «consolidando potentemente los vínculos de sangre y configurándolos como vínculos sagrados».

La Pira, diputado constituyente en 1947, quiere ahora interpretar el artículo 29 de la Constitución italiana («La República reconoce los derechos de la familia como sociedad natural fundada sobre el matrimonio. El matrimonio está regulado sobre la igualdad moral y jurídica de los cónyuges, con los límites establecidos por las leyes en garantía de la unidad familiar») a la luz de la formulación propuesta por él y aprobada por la 1a Subcomisión el 13 de noviembre de 1946: «la ley regula la condición jurídica de los cónyuges con el fin de garantizar la indisolubilidad del matrimonio y la unidad de la familia». A tal fin, reaccionando contra el individualismo, él afirma la «concepción nueva del Derecho» conforme al principio romano ius publicum quod privatorum pactis mutari non potest: «una gran revolución jurídica, sociológica, política y cultural».

Pero antes todavía que la “raiz jurídica”, La Pira busca en el pensamiento de los juristas antiguos la “razón ontológica” para volver a mostrar la «diversidad estructural entre el contrato consensual de Derecho privado y el acto bilateral matrimonial que sale del espacio del Derecho privado y se situa en el espacio del Derecho público». Lo explica: «Es acto bilateral (marido y mujer), consensual (consensus facit nuptias, decían los romanos), que crea ¿ el que? Es evidente: crea un organismo, un ser nuevo, una unidad (ontológica) social nueva: funda una sociedad nueva que los Romanos (come dice Cicerón) ven justamente como “principium urbis”, “seminarium rei publicae”, “pusilla res publica”; piedra fundamental en cierto modo de la civitas y de toda la sociedad humana (¡Séneca!) [...]. Los juristas romanos habían “visto” - al definir el matrimonio - esta creación de la nueva unidad ontológica, esta estructural “comunión” de los cónyuges que les hace convertirse (en cierto modo) en un solo ser y una sola vida (conjuctio maris et feminae, consortium omnis vitae, divini atque humani juris communicatio, Digesto 23, 2, 1; ...individuam consuetudinem vitae continens, Instituciones, 1, 9, 1): hace nacer un corpus familiae (Digesto 50, 16, 195, 2)». El concepto de familia de la Constitución de la República italiana viene así basado sobre el concepto romano precristiano. A los fundamentos ontológicos y jurídicos de la concepción del matrimonio, La Pira añade la razón “teleológica” y la “bíblica”: «¡Duo... unum! ( Génesis, I, 26-27; II, 23-24; Mat. XIX, 3-6). Hénos aquí al alba de la historia: esta unidad bipolar - ¡Fundación de la familia! - es la piedra angular sobre la que se edifica la historia de Israel y del mundo (y la historia romana): y Cristo, de forma divina, la confirma (duo ... unum: San Mateo, XIX, 3-6)».

IV. “Familia de los pueblos” y familia humana

La referencia a la historia de Israel y a la historia romana enlaza con el uso lapiriano del término “familia” en el campo internacional y en el interreligioso: uso no privado de tecnicismo jurídico. Un ejemplo de ello lo tenemos en el discurso de clausura del III Coloquio Mediterráneo (Florencia, 19 a 25 de mayo de 1961): el 20 de mayo se habían abierto en Evian los primeros coloquios oficiales franco-argelinos. La primera observación del Alcalde de Florencia es: «la época de la paz ha comenzado»; el Alcalde se inspira («no puedo olvidar que soy profesor de Derecho romano») en un texto de los Digesta de Justiniano referente a los términos pactio y pax (Digesto 2, 14, 1, 1-2). La segunda observación, complemento de la primera, concierne a las relaciones entre los pueblos del Mediterráneo y los de todo el continente africano, que pueden «expresarse prácticamente diciendo que se trata de familias de pueblos pertenecientes, en cierto modo, a la misma descendencia espiritual (la de Abraham); a la misma antigua casa (la casa de Abraham); a la misma historia y civilización (la historia y la civilización una y varia, al mismo tiempo, de la descendencia espiritual de Abraham, desde su primera vocación hasta hoy). Podremos decir - con una feliz expresión jurídica romana (Digesto 50, 16, 195) - ...qui ex eadem domo et gente proditi sunt; ...quasi ab eodem fonte orti». Se trata de un texto de Ulpiano que concierne a los significados de la palabra familia.

El tecnicismo jurídico del discurso de La Pira va por delante en la renovación de los sujetos del derecho internacional (las ciudades, los pueblos), con la nueva edad histórica que La Pira definirá como “espacial” y después “ecológica”. Baste aquí un ejemplo que concierne a toda la “familia humana”: «Las generaciones actuales no tienen el derecho de destruir una riqueza que les ha sido confiada con vista a las generaciones futuras [...]. Nos encontramos frente a un caso que los romanos definían como sustitución fideicomisaria, es decir, un fideicomiso de familia destinado a perpetuar un patrimonio determinado en el seno del grupo familiar [...]. He aquí definida con eficaz claridad la posición jurídica de los Estados y de las actuales generaciones ante las ciudades que les han sido entregadas por generaciones precedentes: ne domus alienaretur sed ut in familia relinqueretur!».

 

 

 

 

 

 

 

 

 

NOVIDADES

EVENTOS ROMANISTAS 2º SEMESTRE DE 2007.

DESTAQUES

GRUPO DE PESQUISA DA UNB DE DIREITO ROMANO.
IVS ANTIQVVM 
(em italiano)

EVENTOS REALIZADOS

CURSO DE LÍNGUA LATINA
2004
.

XIV CONGRESO LATINOAMERICANO DE DRECHO ROMANO
2004
(não consta no site oficial).

VI COLÓQUIO ÍTALO-BRASILEIRO DE DIREITO ROMANO
1999
.